La autoproclamada meca del cine, Hollywood, siempre ha necesitado de diseñadores gráficos o perfiles similares trabajen en sus producciones: desde los encargados de redactar las cartelas escritas a mano del cine mudo a los creativos que actualmente diseñan los títulos de crédito de las películas pasando por el diseñador gráfico que crea el cartel promocional.

El ámbito donde más diseñadores gráficos necesita Hollywood es en el del diseño de los carteles promocionales de sus películas. Un cartel es la parte más expuesta de la promoción de la película siendo visto por más personas que espectadores finales tiene la película. La función del cartel es atraer espectadores a las salas de cine donde se proyecta su película pero al mismo tiempo también entra dentro del imaginario colectivo y la iconografía del cine, si es capaz de conectar con la audiencia y transmitir un mensaje.

De hecho, a Hollywood le gusta el diseño y los diseñadores gráficos. From Franco Monti on Vimeo.

Pero, y por 88ª vez consecutiva los premios más prestigiosos de la meca del cine, los Oscar, no premiaran al diseño gráfico, ni premio al mejor cartel ni premio a los mejores créditos ni… Solamente en la primea edición de los Oscars se premió a los creadores de las cartelas del cine mudo. Desde entonces nunca más.

A diferencia de los Premios César -los Oscars franceses- que del 1986 al 1990 sí que dieron premios al Mejor Cartel o de los Emmy -premios a la televisión concedidos por la Academia Norteamericana de Artes y Ciencias de la Televisión- que tiene una categoría específica para el Mejor Diseño de Títulos de Crédito. Otro de los ámbitos cinematográficos en los que el diseño gráfico es más importante.

La calidad del cartel se RESIENTE

¿No hay reconocimientos al diseño gráfico porque no hay buenos trabajos o no hay buenos trabajos porque no hay reconocimientos? Una pregunta de difícil respuesta, aunque es verdad que cuando ha habido buenos trabajos en cine estos no han sido reconocidos por la industria y obviamente se da un mensaje: “no nos interesa el buen diseño, nos interesa el diseño efectivo”.

Y así ha sido. Sobre todo en el diseño de carteles, puede verse como las producciones de Hollywood apuesta por unos diseños que no arriesgan, no buscan la originalidad y simplemente repiten los clichés que han funcionado en producciones anteriores.

¿Es una películas sobre una pareja? Entonces que salgan los dos en el cartel espalda con espalda...

¿Es una película sobre una pareja? Entonces que salgan los dos en el cartel espalda con espalda… Más en Christophe Courtois Blog.

"Las gafas de sol son molonas y si reflejan algo todavía más" eso pensaron todos.

“Las gafas de sol son molonas y si reflejan algo todavía más” eso pensaron todos. Más en Christophe Courtois Blog.

 

Incluso, en algunos casos el problema no es la falta de originalidad en el diseño del cartel sino el no querer asumir riesgos. Trabajos realizados con mucha intencionalidad, que captan mucho mejor el sentido de la película son desechados por los productores y substituidos por carteles al uso, de blockbuster. Sin riesgo y sin captar el mensaje de la película.

Como en Zero Dark Thirty, en la película sobre la muerte de Osama Bin Laden el primer cartel era una idea simple pero creativa que conectaba con la película: el título tachado como si fuese un informe de la CIA. El cartel definitivo fue, al final, uno entre tantos en el que sale el título de la película con una foto de la protagonista, más de lo mismo.

A la izquierda, el cartel que se utilizo para promocionar la película. A la derecha, el original.

A la izquierda, el cartel que se utilizó para promocionar la película. A la derecha, el original.

 

Lo mismo le paso al póster de Sofia Copolla en The Bling Ring, a la izquierda el original vs el que usó para promocionarla.

Lo mismo le paso al póster de Sofia Coppola en The Bling Ring, a la izquierda el original vs el que usó para promocionarla. De presentar los personajes con originalidad a hacerlo al uso.

 

Entonces, ¿no hay buen cartelismo de cine? Sí. Sí que lo hay. Sí que lo ha habido. Y sí que lo habrá. El problema actual es la falta de apuesta por él por parte de la industria del cine que está demasiado encorsetada en dirigirse a un público muy amplio. Al espectador medio no se le esperan inquietudes artísticas y más vale darle diseños efectistas y poco originales que no un cartel que sea capaz de resumir la esencia de la película en una sola imagen.

A la derecha, el cartel de Star Wars I manteniendo la estética de la saga contra el de la izquierda, lanzado meses antes del estreno y que resume no la película, la trilogía entera.

A la derecha, el cartel de Star Wars I manteniendo la estética de la saga contra el de la izquierda, lanzado meses antes del estreno, que resume no la película sino la trilogía entera.

 

Seguramente, hasta que la industria de Hollywood no empiece a reconocer el trabajo de sus diseñadores gráficos en sus entregas de premios, como los Oscars, y se decida a hacer una apuesta por la creatividad y capacidad de estos no empezaremos a ver buenos carteles de cine en las carteleras. Tendremos que conformarnos con contadas excepciones y los trabajos de otra época: Saul Bass a mediados del s.XX, la escuela polaca o los diseñadores españoles Cruz Novillo en los 70’s y Oscar Mainé en los 90’s.

Algunos trabajos de Cruz Novillo para Berlanga y Oscar Mainé para Almodovar.

Algunos trabajos de Cruz Novillo para Berlanga y Oscar Mainé para Almodovar. Imagen de Xavi Calvo.