La página web es la cara visible de una empresa en internet, es la representación online de nuestra empresa y por eso debemos asegurarnos de que su contenido sea de calidad.

Sí, es una auténtica obviedad: si queremos que algo funcione tenemos que hacerlo bien, de calidad. Eso está claro –no sólo para las páginas web- pero… ¿Cómo se mide la calidad en internet? ¿Cómo podemos asegurarnos de que el mensaje de nuestra página web realmente llegue al lector?

ADÁPTATE A CÓMO SE LEE EN INTERNET

Por contenido nos referimos a los textos que van dentro de la página web, aunque en Internet no podemos pensar en el texto como algo exclusivo, separado del resto. Se deben de pensar los textos dentro del conjunto que es el diseño de la web.

Solo el 16% de los usuarios leen en la web de la misma manera que se hacía antiguamente, palabra a palabra. Cuando leemos en Internet nuestra vista va saltando entre los distintos elementos, como si “escanease” el contenido. Así el tópico “claro, conciso y concreto” ha evolucionado en el “concise, scannable and objective del experto en usabilidad Jakob Nielsen. Nuestro contenido tiene que transmitir todo aquello que nos proponemos de una forma eficiente y adaptada a la forma como la consumen los usuarios de la red de redes.

LAS PALABRAS CAUTIVAN

Por la forma cómo los usuarios escanean nuestra página web el apartado visual de esta cobra mucha importancia. No podemos pensar una web sin imágenes, infografías… El apartado visual de una página web es tan importante que lo consideramos uno de los 10 elementos clave de una página web, pero no debemos olvidarnos del poder que tienen las palabras.

Una vez somos conscientes de cómo nos van a leer debemos pensar qué queremos decir, transmitir. Nuestros textos deben perseguir un objetivo y usar el lenguaje que mejor se le adecue. En la elección de las palabras es donde se juega el partido, podemos decir lo mismo de muchas formas distintas pero conseguir el éxito solo de una. Nuestros textos deben adaptarse a la personalidad de la marca al mismo tiempo que a su propio objetivo: seducir, vender, aconsejar…

NO TE OLVIDES DEL SEO

Nuestros textos pueden estar perfectamente adaptados a la lectura web, pueden usar el lenguaje magistralmente, que si no los lee nadie no nos sirven de nada. Aquí es donde interviene la redacción SEO responsive: escribir de tal manera que los buscadores sean capaces de encontrarnos y ponernos en contacto con los usuarios. El posicionamiento de una página web es lo que hace que esta esté transitada, o no.

Respetar los estándares que usan los robots de búsqueda a la hora de indexar  el contenido es la forma como conseguiremos que nos lean. ¿Cómo resultar atractivos a los buscadores y a los lectores al mismo tiempo? La respuesta es difícil, los manuales de redacción “para personas” y “para robots” difieren en muchos puntos. Pero consiguiendo el equilibrio es como conquistaremos a ambos.

 

Así pues, a la hora de definir contenido de calidad debemos entender que este esté adaptado a la forma como se lee en la web, redactado para convencer o cualquiera que sea nuestro objetivo y recordando que son los buscadores quienes traerán tráfico a nuestra página web.