Después de ver cómo ha gustado mi artículo anterior, hoy vengo con muchas ganas de hablar… para gente que me lee.

¿Dónde nos quedamos? Ah, ¡en el jersey! Ya hablamos del patrón (el diseño), así que ahora nos toca pasar al siguiente punto: escoger bien los ovillos que vamos a necesitar para nuestro jersey. Es decir, es el momento de tomar las decisiones que afectarán a todo nuestro trabajo de confección, al resultado y a su repercusión. Es importante decidir aquí la cantidad de hilo que vamos a necesitar, los colores de los que no nos vamos a poder salir y los motivos que vamos a utilizar. Con todo ello nos tendríamos que identificar plenamente, así que no tiene que tambalearse.

Una página de inicio clara y estructurada

La página de inicio… ¡Qué decir de la página de inicio! Ha de ser como el índice de un libro, al que tenemos que añadir ese extra visual que éstos no precisan, porque son meramente informativos. Debe presentar nuestra web, así que, de un modo simple, debe condensar todo aquello que necesitamos comunicar en primera instancia y a primera vista. De este modo nuestra página inicial, o de presentación, debería ser visual y verbalmente coherente con el resto, además de adelantar su contenido y mostrar una estructuración simple de los mismos.

Debe presentar

“Nunca tienes una segunda oportunidad para causar una buena impresión”
(me dijo mi madre antes de la entrevista para este trabajo).

Cuando nos vestimos siempre lo hacemos pensando en la impresión que queremos dar, además de seguir siendo fieles a nuestro propio estilo. En el mundo web también queremos que nuestra imagen sea coherente con nosotros mismos. Por tanto, tenemos que esmerarnos en la primera impresión que va a dar nuestra sucursal en la red: su página de inicio.

Debe comunicar (y rápido)

“Una de las grandes desventajas de la prisa es que lleva demasiado tiempo” Gilbert keith Chesterton.

Entendamos aquí prisa por inmediatez. Nosotros tenemos mucho que comunicar y nuestro visitante, poco tiempo que regalarnos. Nuestra web le debe convencer en pocos segundos de que le interesa quedarse, es decir, que su tiempo no es un regalo sino una inversión. La página de inicio ha de exponer nuestra oferta y describirnos breve y visualmente.

Debe estar bien estructurada

“En donde hay orden hay carácter”
Doménico Cieri Estrada.

Nuestro menú de inicio ha de ser un mapa que muestre a nuestro visitante todos los rincones que podrá explorar en la web. Ha de ser claro, ordenado y debe permitirnos también a nosotros un método sencillo con el que trabajar. El orden (o desorden) que transmitamos será el orden que estemos vendiendo. Decídelo con mimo.

Para despedirme, sólo me queda daros las gracias… Gracias por estar ahí, de verdad. ¡Sois los compañeros de oficina que siempre quise tener!